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domingo, 1 de setembro de 2013

Crónica Viva: ¿Qué interculturalidad?


¿Qué interculturalidad?

Julio Torres Pallara

Este mes del año nuevo andino y de la festividad del Inti Raymi, en medio de la penumbra publicitaria mercantil turística que se propaga y que nos distrae, sustrayéndonos del verdadero significado de estas celebraciones, es oportuno hacernos algunas preguntas: ¿Quiénes somos y cuál es nuestro origen?, ¿Qué hacemos en este espacio y tiempo? ¿Hacia qué destino marchamos? Quizás así podamos comprender en nuestra condición de ser los otros, la nueva mirada occidental desde su versión intercultural.

Orientándonos en nuestro Uku Pacha, nos encontraremos inevitablemente con la invasión de los españoles a nuestra patria grande el Tawantinsuyo, con la invasión de los españoles, portugueses, ingleses y otras etnias occidentales a nuestro continente Abya Yala.

Entonces, debemos comprender que los pobladores de este continente somos parte de un territorio invadido, pueblos y culturas casi exterminadas, donde en lo que queda del Tawantinsuyo, en el Perú, Bolivia, Ecuador, Argentina, Chile y Colombia, en el macizo andino después de casi cinco siglos los descendientes de los Inkas seguimos resistiendo a la arremetida occidental que procura aún la extinción de toda cultura que no sea la de ellos.

Esta realidad, nos llama a enjuiciar la falsa historia que nos han enseñado en la escuela, historia escrita por los propios invasores, por sus escribas de ayer y de hoy.

Por tanto, desde la tecnología y ciencia que nos transmiten los monumentos arqueológicos, los tejidos, la cerámica, la orfebrería, la astronomía, la hidráulica, la genética de productos alimenticios y medicinales, el arte, las vivencias culturales, saberes que testimonian el Sumaq Kawsay como objetivo estratégico del hombre andino; y fundamentalmente desde la trascendencia del Taky Onqoy resistencia ideológica emprendida por nuestros antepasados al proceso civilizatorio de los invasores, hoy debemos acrecentar nuestra voluntad para el estudio y la investigación, no sólo de la historia, sino fundamentalmente del pensamiento, de la concepción que tuvieron nuestros antepasados del cosmos y de su propia existencia, es decir de su filosofía.

De ese modo podremos liberarnos de la filosofía occidental que los españoles impusieron a nuestros antepasados en nombre de su rey y Dios.

De hecho esta conducta y proceder de los occidentales, se explica desde el principio fundamental de su filosofía, que es la unidad, a partir de la cual emanan todas las cosas existentes en el universo y por tanto deben retornar a ella.

En la concepción occidental la unidad es la esencia univoca, síntesis divina de la existencia y reveladora de la verdad, por tanto está fuera de toda determinación cognoscible y considerada inefable, infinita y dogma irrefutable.

En la filosofía occidental el hombre es sustraído de su terrenalidad, de su cosmos; considerando a todo lo que existe en la naturaleza como recurso apropiable.

Por su parte en el hombre se separa el mundo de la razón y el mundo sensible, valorando al primero e identificándolo con la creación de la cultura, competencia que sólo ellos poseían (incluso sólo los varones occidentales), segregando al segundo e identificándolo con la sub humanidad característica asignada a los pueblos invadidos (incluso a las mujeres occidentales); de ahí su concepción machista, etno y culturocentrista, excluyente y depredador.

Por esta filosofía racionalista a pesar del discurso humanista, en esta era de la sociedad del conocimiento o post industrial, los poseedores del poder del mercado han implementado estrategias de enajenación y hasta de sub humanización, de aprovechamiento de la diversidad para acrecentar el individualismo y la libertad de pensar según el libreto mediático que difunden en los medios. Es más las personas son valoradas por su competencia para generar utilidades como recurso y su capacidad para consumir los productos ofertados en el mercado, exaltándose los paradigmas de la competitividad, la eligibilidad, el consumismo, que generan de manera extrema el oportunismo, el egoísmo, el odio, el derroche y la contaminación.

Todo este conjunto de males, han puesto en crisis a la humanidad, demostrando la insostenibilidad de dicho pensamiento, muy a pesar del reconocimiento forzado de la diversidad y pluriculturalidad en el mundo, que les ha motivado plantear la interculturalidad.

Interculturalidad que en su acepción más sana, se considera como el dialogo entre culturas.

Sin embargo, desde nuestro lado debe surgir la interrogante, ¿será posible establecer ese diálogo intercultural entre la cultura occidental del norte desarrollado y las culturas de los países del sur subdesarrollado entre ellos la cultura andina? y ¿qué pretenden los occidentales con la interculturalidad?

Dado las características y la crisis del pensamiento de los occidentales, las estrategias para resolver sus problemas, como siempre requieren del trabajo, de los recursos naturales y los mercados de los pueblos del sur; de tal manera que con este nuevo discurso lo único que pretenden es seguir manteniéndonos asimilados y desvinculados de nuestra terrenalidad, para que su nuevo dios el dinero siga reinando en el mercado paraíso del lucro, la corrupción y la injusticia.

Frente a este panorama en nuestra condición de pueblo invadido ¿cuál debe ser nuestra repuesta a esta propuesta de interculturalidad?; sólo caben dos salidas:
Uno, asimilarnos a occidente e imitar todas sus manifestaciones tal como lo venimos haciendo ya.

Dos, asumir nuestra terrenalidad, nuestra condición bio-cultural y sanarnos sacudiéndonos de todo lo adverso de la cultura occidental.

Por la segunda opción, que nos conducirá a la libertad con identidad e integrado a nuestra comunidad y madre tierra, se requiere previamente afirmarnos en nuestra cultura en el contexto del mundo globalizado y pluricultural.

En ese sentido al visionar nuestro Hanan Pacha, en la complejidad e incertidumbre cósmica, nos aguarda el nuevo Pacha Kuty de la humanidad, que se está emprendiendo desde este Kay Pacha, en un inmenso esfuerzo para volver a transitar por el gran Qhapaq Ñan, el camino de la sabiduría andina, la escuela de los nuevos Qhapaq Kuna.

Al respecto tomando en cuenta el legado cultural andino y lo que señala Javier Lajo en su libro Qhapaq Ñan la Ruta Inka de Sabiduría, se concluye que el pensamiento del hombre andino del Tawantinsuyo se sostuvo en una concepción de que, todo lo que existe en el cosmos ha sido parido, es decir, el origen cosmogónico primigenio es la paridad, y no la unidad como en occidente.

De la paridad de la materia y energía, hace aproximadamente 14 mil millones de años surgió el espacio y el tiempo, y todo lo que en ella está evolucionando como resultado de la complementariedad proporcional en el suceder del desorden y el orden, del caos y la armonía, en un permanente proceso de expansión del cosmos, regido por las Leyes:

Del Yanantin, de la Paridad Complementaria, generadora de nuestra existencia.

Del Tinkuy, de la Oposición Proporcional, generadora del cambio, del movimiento, de la dinámica, de la evolución.

Del Pachatussan, de la Vincularidad entre el tiempo pasado y el tiempo futuro, entre el espacio de adentro y el espacio de afuera.

Del Chekalluwa, del Equilibrio o Justo Medio, que corresponde a las condiciones más adecuadas de la tierra donde surge la vida, estrechamente relacionado con el ángulo de inclinación óptima del eje de la tierra.

De ahí que el hombre andino, piensa que todo lo que existe en el mundo tiene vida y da vida; y el objetivo estratégico de su propia existencia es el Sumaq Kawsay, para cuya consecución debe previamente lograr el Allin Yachay y el Allin Munay que genera su Allin Ruway.

Por dicha razón y en el propósito de reivindicar la sabiduría de nuestros antepasados, en este tiempo como integrantes de una comunidad y de la madre tierra, por la educación debemos lograr:

El buen saber, que nos permita visionar, crear, construir, innovar, criar.

El buen querer o buen sentimiento, que nos permita querer y amar, ser honestos y respetuosos, poniendo la tecnología y la ciencia al servicio de la humanidad sin atentar contra la naturaleza.

Provisto de esos saberes y sentimientos lograremos el buen hacer, que nos permita hacer bien nuestro trabajo, para luego alcanzar el buen vivir, el Sumaq Kawsay para vivir en armonía con los miembros de nuestra comunidad y con todos los seres de la madre tierra.

Esta es la filosofía que el hombre andino, los herederos de la Cultura Inka, debemos ofrecer como alteridad a la Filosofía Occidental, sólo de ese modo el diálogo intercultural será proporcional y complementario.

Reproduzido de Crónica Viva por Juan Misael

27 jul 2013

Comentário de Filosomídia:

Em tese, creio que os significados e razões da “interculturalidade”, “etnoeducação”, “educação multicultural”, “educação indígena”, “educação intercultural” etc. nascem, a princípio, como explicações de passos dados na compreensão, no reconhecimento e respeito às “conquistas” e lutas “rexistentes” das “minorias culturais” fazendo frente à quase eliminação total pela “cultura dominante”. Contidas nas cartas internacionais de direitos humanos escritas ao longo da história dessa sociedade ocidental hegemônica em que vivemos, os artigos mais ou menos des-respeitados valem um “freio” ao trator avassalador e acachapante de interesses de domínio do mundo por uma auto-intitulada elite que se move por seus interesses de controle e exploração de tudo e de todos.

No campo da “formação” das novas gerações a história legitimada, e aprendida nos livros didáticos, dão conta de explicar como se formaram os sistemas educacionais doutrinadores, desde a Ratio Studiorum jesuíta até os mais recentes planos nacionais de educação sob o manto de interesses maiores que separa o regional e local como “folclore”, como manifestação de cultura inferior a ser tolerada para que certa ordem mundial se estabeleça a garantir a “paz” mundial.

Tanto na relação de exploração/dominação econômica quanto na da libertação de toda forma de opressão pelas vias da “educação” a partir dos pressupostos da “razão” ocidental, houve “rexistências” (resistir para existir no Bem Viver) ao longo dos séculos, quando diversas culturas e povos outrora subjugados mantiveram suas tradições pelas vias da Sabedoria Ancestral a guiar seus próprios passos nos des-caminhos do mundo que foi se globalizando.

Nesse contexto dos interesses “ocidentais” e rexistência das culturas andinas, a questão central no campo da Educação na luta por um projeto civilizatório da humanidade, se dá para partir em direções diametralmente opostas em sentido e direção ao mundo que queremos para nós todos e para as gerações futuras. Assim, de dentro dos sistemas nacionais de Educação surgem as escolas de pensamento que podem ser/ter sentido de “integração”, de “aculturação”, de libertação, de livre-pensamento e auto-determinação dos povos criando atritos necessários a lapidar o conceito ocidental de “nações”, dando um passo à frente e dois atrás, ou dois à frente e talvez um atrás sobre qual é o papel da escola.

A escola ayllu ou a escola ocidental do be-a-bá; a escola da libertação e da sabedoria ou a escola da reprodução do saber legitimado pelas elites econômicas?

Como garantir a existência de escolas como a Warisata, ou das escolas batizadas de interculturais dentro do sistema vigente? Será pela luta por legitimá-las como de direito dos povos ancestrais pelas vias daquelas cartas dos direitos humanos e “indígenas”? As constituições nacionais latino-americanas atuais dão conta de satisfazer os interesses no mais das vezes contraditórios com as aspirações dos povos de Abya Yala, ou Outro Mundo há que nascer da derrocada de sistemas que já não conseguem mais abarcar ou impulsionar sonhos a se realizar pelo impulso de uma sabedoria quase esquecida?

O “mal necessário” da “interculturalidade” en-coberto e des-estabilizando a ordem mundial, tolerado como aquiescência da cultura hegemônica vigente ao outrora subjugado e sem voz, cederá passo a passo, conquista à re-conquista do direito à determinação dos povos e à cosmovisão e formas de existir e re-criar a vida para o Bem Viver a partir de conceitos sagrados e libertadores da consciência humana.

Pessoalmente, creio que o século XXI assistirá as mais profundas transformações, que já começaram a sacolejar as ideias, formas de expressão e os alicerces em que se construíram impérios nesse continente que aponta ao sul. O “inter”, ou aquele que “é” entre o micro e o macrocosmo - o ser humano - re-descobrirá sua cosmocidadania e re-vira-voltará tudo com todos, dando verdadeiros passos re-evolutivos a se manifestarem em todos os campos do saber/fazer desse Outro Tempo/Espaço, libertando cada um para mil e uma outras conexões com o outro a se estabelecerem, co-movendo a todos por todas as direções para todos os quatro cantos do mundo. Algo assim, como a Sabedoria Ancestral se tornando um presente que re-humaniza tudo e todos.

Somos ao mesmo Tempo/Espaço herdeiros e, responsáveis por ampliar essas vozes ancestrais e as fronteiras dessa sabedoria por todos os en-cantos do universo, e além, sempre des-cobrindo. Somos Novos Inkas navegando “pelo infinito de nossa mútua compreensão”*.

Leo Nogueira Paqonawta

Também publicado em Emíndio
* Estesia, Rabindranath Tagore.

segunda-feira, 23 de julho de 2012

Liberdade: comum-única-ação entre os povos insurgentes de Abya Yala


Liberdade: comum-única-ação entre os povos insurgentes de Abya Yala

Leo Nogueira Paqonawta*

“Eu sou da América do Sul,
Eu sei, vocês não vão saber,
Mas agora sou cowboy,
Sou do ouro, eu sou vocês

Sou do mundo, sou Minas Gerais”
Fernando Brant, Márcio e Lô Borges

A “Cumbre Continental de Comunicação Indígena de Abya Yala” (2010) declarou que 2012 é o “Año Internacional de la Comunicación Indígena” e, desde então os povos indígenas estão promovendo intensos debates pelo mundo e, em especial em Abya Yala[1] (Amérikas), resgatando o sabedoria ancestral no fazer proposições justíssimas pelo Bem Viver. É o caminho contrário dessa estrada desumanizante engendrada pelo capitalismo e sua tropa de elite a destruir a tudo e a todos.

Os povos andinos, e os que habitam ao longo da coluna vertebral das Amérikas, seguem numa luta acirrada contra a opressão e os oligopólios, reivindicando as terras para o usufruto dos descendentes daqueles povos originários, e para uma sociedade de justiça entre todos. Suas organizações indígenas unem os povos para criar suas universidades interculturais que, sem desprezar um conhecimento verdadeiramente legítimo do “mundo ocidental” desenvolvido por homens e mulheres de boa vontade ao longo dos séculos, trazem à luz uma sabedoria edificada por milênios no respeito à natureza e às relações do ser humano com o Cosmos. Eles vivem, lutam e morrem por esses ideais desde há séculos.

Isso tudo no Brasil é tão desconhecido quanto se sabe tudo na vassalagem aos “darlings” americanos e europeus nas ciências sociais. O nível de colonização do pensamento aqui é tal que, os nativos tupiniquins brasileiros são todos cor de rosa e vivem naquele mundo da “Barbie”, rezam pela cartilha do consumismo fácil e até incentivado pelo governos, desprezam tudo a que possa cheirar ao “cecê” das classes subalternas que usavam o elevador de serviço e, agora pagam religiosamente os carnês da Casa Bahia, as prestações do carro O km e do imóvel comprado nos feirões da Caixa, a conta do “smartphone” plugado na Internet e suas delícias. Tudo seria sempre lindo nesse país tropical, não fossem os irritantes “blogueiros sujos” e educadores/comunicadores de esquerda, por exemplo, a sacudir as redes sociais ampliando as denúncias de corrupção, peculato e porcariada do “PIG”[2].

Nos meios de comunicação são os colonistas que des-informam de tudo para manter o povo longe de qualquer possibilidade de contato com esses conhecimentos, e o professorado dos altos escalões determina as políticas educacionais a completar a tragédia. A economia manda, a política obedece, as escolas e universidades se empenham no controle e estupidificação dos “recursos humanos” sendo preparados cegamente para o “mercado de trabalho”. E, finalmente, as mídias concentradas nas mãos de poucas famílias das elites entopem as telas de TV, tablets, computadores, outdoors e o que seja com entretenimento, fofoquinha de novela, programas de auditório para macacas amestradas e outros tantos com as tais periguetes e bombadões desnudos. Nem as crianças escapam da manipulação desse polvo midiático, vez que têm sua vez de serem “vidiotizadas” exatamente pelos idiotas de plantão disseminando o pensamento eurocêntrico e consumista nos programas infantis.

Os campos educacional e comunicacional se completam nessa tarefa de “vidiotizar”, de “globobocalizar” e alienar os cidadãos de seus direitos, inclusive e pior ainda, de colocar sombras e escuridões ocultando o mínimo esperado de uma educação e comunicação de qualidade. Não seria por outra razão que, na educação, absolutamente todo o trabalho do professor é determinado por mil leis e detalhes do saber/fazer pedagógico, que controla desde cima até em baixo tudo numa estrutura panótica assustadoramente opressiva, que tolhe a autonomia do docente e lhe cassa a dignidade profissional. A palavra é colonizada, sim, e os verbos a reger a ação do professor são: eles mandam, nós obedecemos.

Já com o setor, e os meios de comunicação, tudo é completamente desregulado. Não há tratado ou convenção internacional que garanta os direitos humanos e, tampouco a Constituição Federal é respeitada nos mixurucas cinco artigos que tratam da matéria.

Obviamente que isso é intencional da parte daqueles que herdaram, por mil meios e falcatruas, o controle dos meios de produção do saber/fazer, da primazia na determinação das políticas de educação e comunicação nesses 500 anos de dominação e (de)formação desse gigante adormecido chamado Brasil. Vai aí o catecismo liberal ditando as regras do mercado, reinventando-se desde o Brasil colonial, imperial e republicano.

“Ordem por base e progresso por finalidade”, e “Libertas quase será tamen”[3] vai o bezerrinho de ouro sendo mamado pelos poderosos e alimentado pela turba que frequenta escola, assiste TV e consome conteúdos “da hora” na curtição disso e daquilo na rede social da moda. Foi sob a proteção de Deus que também promulgaram a Constituição “dos Estados Unidos do Brasil”, essa que defendeu como ministro anos à fio aquele colonizadíssimo privatista tucano da história da bolinha de durex, factoide  que as mídias mostraram exaustivamente como objeto mais pesado que o ar, e contundente. Quantos quiseram que esse objeto voador não identificado fosse verdadeiramente um tijolo...

Liberdade no Brasil, e vale para as Amérikas, disse a poetisa Cecília Meireles, “essa palavra que o sonho humano alimenta que não há ninguém que explique e ninguém que não entenda”[4], nos tempos de hoje é a luta não só dos sinceros Inconfidentes ou Libertadores contemporâneos, mas também de milhares e milhões de homens, mulheres e crianças do grande gontinente Abya Yala que já vão sentindo a indignação subir até o pescoço ante ao completo desprezo pelos cidadãos demonstrado pelos poderes empodrecidos, esses constituídos ao longo de séculos de exploração da boa fé da população sacrificada.

O sangue de outros milhões de assassinados por tiranos e empresas multinacionais moderníssimas que exaurem os recursos da Mãe Terra, e escravizam os trabalhadores e povos, clama por uma re-vira-volta sem precedentes na história do mundo. Subindo pelos Andes, indo até as beiradas de gelo no círculo polar Ártico, perpassa uma energia jamais vista que sobe da terra e chega às mãos, aos corações e às mentes libertadas da velha nova escravidão que se unem num grito de “basta!” de todos aqueles em “comum-única-ação” pelo Bem Viver.

Na educação e na comunicação essa luta dos indígenas também é travada por eles nos tribunais, nas cortes de justiça, nas casas legislativas, quando poucos são aqueles que no poder executivo se atreveram a tomar para si essa tarefa de expressar a vontade vinda de seu povo. Desde as escolas e universidades interculturais ou indígenas um movimento intenso reúne os que se reconhecem cosmocidadãos em torno do conhecimento e da sabedoria ancestral, a se expressar num poder e amor profundamente implicados na prática escolar, e na mídia alternativa, que impressionam pela beleza e lógica irrefutáveis.

Mas, são nas “cumbres” e diversos encontros regionais, em uníssono, que essas batalhas são visivelmente mais belas, autênticas e fortes, sem a presença e o ranço dos políticos colonialistas que se eternizaram no poder quase que indefinidamente.

Vejamos, por exemplo, recentes documentos e textos que traduzem essa sentida, pensada e vivida “Luz” da Sabedoria que muitos de nós almejamos ter em nossos mais profundos sonhos - a relação entre o micro e o macro cosmo que os povos indígenas “rexistiram”, resistiram para existir no Bem Viver com o custo de suas vidas - e que, timidamente, a Ciência vem comprovando pelas leis da Física Quântica. Do mundo sub-atômico aos cordões formados por galáxias tudo pulsa e vibra “Luz” e, no “Reino Humano”, esses fótons se dão a “casar” com os filamentos de DNA impregnando todo o ser resplendentemente.    Algo que os povos ancestrais bem sabiam: nós somos Luz re-verberando nessas ondas cósmicas, celestes, estrelares, ecos indo e vindo da grande explosão do Fiat Lux.

São exemplos os textos “Ejercer la palabra y la acción es el camino para Defender la Madre Tierra”, do III Congresso da CAOI (Coordinadora Andina de las Organizaciones Indígenas) realizado de 15 a 17 de julho em Bogotá/Colômbia; a “Declaração de Kari-Oca” a partir da Rio+20; a “Declaración de la Conferencia Internacional de Pueblos Indígenas sobre Desarrollo Sostenible y Libre Determinación”; as “Declaraciones del Foro Permanente para las Cuestiones Indigenas de la ONU” no 11º. Período de Sessões; a “Declaración de la IV Cumbre de Líderes Indígenas de las Américas . “Tejiendo Alianzas por la Defensa de la Madre Tierra”, em Cartagena de Indias/Colômbia, ambas de 2012, e essa impressionante de alguns anos atrás, a proposta dos “Derechos Cósmicos de los Pueblos Indígenas”, dentre tantos outras cartas não menos importantes.

Os povos indígenas das Amérikas têm levado muito à sério, muito mesmo, as questões da autodeterminação dos povos, da educação e da comunicação, da sua participação  nos meios onde se decidem as políticas educacionais e comunicacionais. E, no Brasil ressalta-se a ação apaixonada de Marcos Terena, incansável na frente e no compromisso “pelo futuro que queremos“ para o Bem Viver. São muitos os compatriotas que lutam como ele nessa guerra travada com as mídias tradicionais e hegemônicas, seja coletivamente pela Frentecom, FNDC, Intervozes e o Centro de Estudos Barão de Itararé dentre outros comunicadores e educadores.

“Eu sei, vocês não vão saber”[5]... Grande parte da sociedade brasileira desconhece tudo isso, mesmo porque o projeto civilizatório aqui na Terra Brasilis delineou-se de modo a excluir o povo de maneira exemplar, tanto pela escola como pelas mídias, do que fosse o mínimo de consciência cidadã. Os que ousaram atravessar os caminhos dos poderes estabelecidos pagaram tal afronta com a tortura, o desaparecimento e com a própria vida, muitas vezes sem deixar rastros.

Uns dizem que o Brasil não é América Latina, que deu às costas para a latino-americanidade, talvez porque o país tenha sido tão fortemente mantido como quintal de metrópoles diferentes no decorrer do tempo que, por isso, a identificação com os patrões do Velho e do Novo Mundo seja algo a ser estudado como o que se verifica na Síndrome de Estocolmo: a vítima e o vitimizador do sequestro da dignidade interagem emocional e psicologicamente, têm afeto e apreço um pelo outro. Que seja também uma relação de comensalismo onde um tira vantagem do outro, vampirismo recíproco.

O certo é que, numa similaridade com o “Efeito Borboleta”, a “Síndrome de Liberdade” é aquela que se sabe estar acontecendo, quando há um ecoar pelo grande continente “Amerikano”, e pelo mundo inteiro, daquele grito de re-vira-volta que agora toma as consciências, e ocupa as ruas e praças, e incomoda, e corrói as bases desse sistema falido de coisas. Há indignação e paixão, há muita luz sobre as coisas e muito amor no ar, que mesmo os inconscientes de sua humanidade aviltada sentem subir pelos pés e descer pela cabeça.

O ponto de confluência dessa força espetacular sobe das entranhas da Terra até se fazer mais forte no “Umbigo do Mundo” e, explodirá em “comum-única-ação” para o Bem Viver quando os corações já não aguentarem mais represar tanta energia e indignação. Aqueles que passaram pelo “Caminho dos Justos”, onde a Sabedoria Ancestral fez morada e pouso, escola e hospital para tantos cansados das estradas poeirentas e sangrentas do mundo, sabem disso.

Vai que um menininho de touca de lã colorida na cabeça, pastoreando as lhamas nas alturas das montanhas dos altiplanos andinos, parou um instante nas simplicidades e graça de sua vida, levantou seus olhinhos e braços para o céu, feito uma antena viva, e captou cantou uma canção que fizesse dançar as estrelas, o sol, a lua, a luz. Isso é coisa que só se explica pelo Efeito Abya Yala.

Por minúsculo que seja esse pequeno Planeta Azul no concerto das órbitas desse universo infinito, desde os tempos imemoriais os Povos Antigos reverenciam essa “entidade” Gaia, Pachamama, Terra ou Natureza com o respeito devido ao lar que nos recebeu a todos para que tivéssemos a vida em plenitude, na condição de filhos e filhas feitos do pó das estrelas. Algo que o pensamento colonizador - como que re-negando tudo isso - fez questão de ocultar com todas as suas infelizes e arrogantes forças de explorar, saquear e matar.

A rexistência aos meios de educação e comunicação colonizados se deu com muitos, com milhões. Agora é a hora dos que sofreram e foram espoliados de quase tudo, dos que tiveram roubadas suas terras, de restituir à Terra sua força no ouro e prata surrupiados; é a hora dos mansos que mantiveram suas crenças inabaláveis, dos que choraram sangue, dos nunca e dos ex-dominados, dos perseguidos e esquartejados; é a hora dos que lutaram e morreram pela justiça, dos re-vira-voltosos que rejeitam definitivamente esse Velho Novo Mundo carcomido. É a hora e o dia do hastear a bandeira do arco-íris pelos ares, é a hora de uma indescritível, profunda e simples alegria.

Essa data de encontro amoroso está escrita nas estrelas, como se a Cruz no céu desenhasse exatamente o local da fonte de tesouros infinitos de uma Sabedoria guardada numa Caixa de Jóias a ser, enfim, re-des-coberta...

Nada a temer... adeus “lixo ocidental”[6]. Chegou a hora do levante, da libertação das vozes e da palavra ancestral que tem a doçura e a leveza da brisa da sabedoria de um saber/fazer/poder e amar que a tudo transformará. E, não há ninguém, e nada que se oporá à força desse furacão de bater conjunto de asas de Águia e Condor que vem dos Andes para assoprar a Liberdade voando feito um Colibri Dourado pelos quatro cantos do mundo. 

Liberdade, canção de comum-única-ação entre os povos insurgentes de Abya Yala e, se todo o universo está em movimento harmônico nesse vai e vem da dança das formas, assim, não tão tardiamente, um Outro Mundo se anuncia...



(*) Pedagogo, mestre em Educação e Comunicação buscando o doutoramento pelo “Emíndio, ou da Educação e Comunicação Indígena em Abya Yala”, projeto de pesquisa iniciado em 2012, re-negado pelos grupos de estudos hegemônicos tradicionais, re-produtivistas do pensamento colonizador.


[1] “Abya Yala, significando “Terra madura”, “Terra Viva” ou “Terra em florescimento” hoje vem sendo usado como uma auto-designação dos povos do continente como contraponto a “América”, expressão associada aos conquistadores europeus que “batizaram” as terras “descobertas” como América”.  O nome Abya Yala provém do povo Kuna originário da Serra Nevada no norte da Colômbia e que habitou a região do Golfo de Urabá assim como as montanhas de Darien  e vive atualmente na costa caribenha do Panamá na Comarca de Kuna Yala (San Blas). Muito embora os diferentes povos que habitam o continente atribuíssem nomes próprios às regiões que ocupavam – Tawantinsuyu, Anauhuac, Pindorama – a expressão Abya Yala vem sendo cada vez mais usada pelos povos originários do continente objetivando construir um sentimento de unidade e pertencimento.” Adaptado de Carlos Walter Porto-Gonçalves In “Abya Yala: uma outra visão da América”. Acesso em 12 out 2010, disponível em http://www.grupalfa.com.br/arquivos/Congresso_trabalhosII/palestras/carlosw.pdf

[2] Referência que blogueiros ativistas e progressistas fazem aos donos das mídias e seus veículos de comunicação: Partido da Imprensa Golpista.

[3] Dísticos das bandeiras do Brasil e de Minas Gerais, respectivamente.

[4] Romanceiro da Inconfidência. Coletânea de poemas, 1953, dedicada aos derrotados da Inconfidência Mineira (1789), que depois vieram a ser considerados heróis da independência do Brasil. Dentre ele o Joaquim José da Silva Xavier, o Tiradentes. A bandeira dos inconfidentes foi sugerida por Alvarenga Peixoto, e aprovada por Cláudio Manoel da Costa e Tomás Antônio Gonzaga, o amado de Marília de Dirceu. O texto do dístico, em latim, foi inspirado na obra “Écloga” de Virgílio (70 a.C./19 a.C.), poeta romano clássico

[5] Trecho da canção “Para Lennon e McCartney“ de Fernando Brant, Márcio e Lô Borges, do Clube da Esquina de Belo Horizonte, Minas Gerais.

[6] Verso da canção “Para Lennon e McCartney”, anteriormente citado.


Leia também o texto que me inspirou a escrever este acima:

"A semana e a comunicação em dois atos", por Maria Luiza de Castro Muniz em Carta Maior (21/07/2012) clicando aqui.

domingo, 20 de maio de 2012

Vidiotismo: sobre meninos na selva midiática e escolástica moderninha...

Vidiotismo: sobre meninos na selva midiática e escolástica moderninha

Leo Nogueira

Não é de hoje que sabemos que a TV é uma das babás preferidas pelos pais e responsáveis que têm crianças em casa. Quando a televisão está presente na imensa e esmagadora maioria dos lares, outras mil telinhas também já cercam a meninada ao redor do mundo que se entretém, feliz da vida, com seus brinquedos da mais alta tecnologia comprados por seus pais. Quem não os tem, os quer. Olhando por outro lado, se por um tempo as crianças se sossegam em frente às telas para dar sossego em casa, dali a pouco reproduzem de um jeito ou outro a violência a que são submetidas nessas sessões de torturas infantis para o destempero dos pais e, lá na escola, para o desespero de professores muitas vezes fazendo os deveres que caberiam à família, algo muito além do que a profissão lhes exige.

Entre uma parte da meninada que não pára quieta, outra que abre a boca com seus “por quês” instigando a (i)lógica de certas práticas escolares e, mais algumas que muitos professores têm como os “coitadinhos” da sala que não acompanham o ritmo frenético dos estudos, meninos e meninas passam por presas fáceis, fáceis, para os interesseiros donos do mercado de alimentação, brinquedos, filmes ou o que quer que dê lucro para essa indústria de entretenimento, quando vai sub-repticiamente uma cobra descendo de uma árvore para assediar as criancinhas a provarem disso, ou aquilo, pela programação de TV direcionada ao público infantil.

Essas cobras sabem muito bem como aliciar menores, e maiores. Seus interesses e faro comercial, seu olhar argucioso e faminto de lucros que enxerga no claro e no escuro perfeitamente, não deixa escapar pelas escolas, igrejas, ruas, ou onde for que a raça humana transite as próximas vítimas de seu banquete horrendo. As cobras fazem tudo para que suas presas possam ser hipnotizadas, para depois, suavemente, engolir cada uma e fazê-las engordar a barriga e os cofres famintos de consciências e ouro. Esses monstros, como os lobbystasmaus em pele de cordeiro pelas estradas cibernéticas afora, sabem seduzir, encantar, matar aos poucos no estrangulamento, no calorzinho dos travesseiros na cama, na comodidade de uma cadeira estofada atrás dos teclados. Espertos como são os falsos e hipócritas nada bem intencionados, fazem-se passar como imagens de deuses a quem devemos venerar em cada canto por onde eles des-andam, e nós passamos obedientes como pagadores às suas promessas de um mundo cor de rosa.

Quando muitos de nós nos acostumamos a pensar que Pedofilia só se refere ao tarado adoecido que gosta sexualmente de meninos e meninas, muitos adultos nem imaginam o quanto as crianças estão sendo estimuladas por pedagófilos nas escolas e pelos lobbystas das mídias a se oferecerem às criancinhas atravessando a selva midiática como guardiões dos mais lindos e doces tesouros da liberdade de expressão nas gostosuras da educação e comunicação discursados numa sociedade democrática. A erotização precoce é estimulada pelos programas, pelos brinquedos, pelas dondocas que se vestem o que a última moda manda, pelos machões bebendo a cerveja da propaganda da mocinha recatada que se fez devassa nos comentários chulos em programas de auditório nas madrugadas. Assistindo aos mesmos programas que as crianças, esses homens arrotam e limpam a baba nos braços, enquanto as mulheres são muitas vezes imagem e semelhança das piriguetes rebolando sorridentes nos programas dominicais, nas novelas e nos shows da vida televisiva, recontada nas revistas e jornais à exaustão. As crianças são abusadas culturalmente, economicamente, educacionalmente, comunicacionalmente. São des-floradas de sua infância com dignidade, quando lhes fingem fazer o bem em tantos mal-te-queros...

Reproduzidos nas quinquilharias que formam o material escolar e enchendo páginas de exercícios e ilustrações de cadernos, borboletinhas, abelhinhas, carrinhos, trenzinhos, super-heroizinhos e outros bichinhos e personagens inocentes passam melzinho na boca da meninada e, pululam pelos canais de TV de sinal aberto de vez em quando e, 24 horas por dia na TV paga em canais especializados nessa matéria: adoçar os olhos, entupir as mentes e desentupir ouvidos, amolecer corações, criar desejos para todos os sentidos e calar as bocas para que apenas repitam sem querer, sem ver, e sem ouvir, o refrão que des-anima a todos a pensarem, a sentirem por si mesmas.

Nessa floresta escura de nossa sociedade há esconderijos o bastante para que as crianças sejam abusadas como os magnatas do poder bem entendem, nas tantas salas de aula como nas salas de estar. E, vão-se enchendo as salas de espera de consultórios para as crianças desconectadas de seu mundo infantil interno, por demais plugadas às engenhocas do entretenimento fácil que leva ao consumismo. Os adultos, os imaturos crescidos, têm seus próprios canais, pois que já aceitam com desenvoltura e como a coisa mais natural e inquestionável da vida que, estar conectado a esses fios invisíveis, não tem nada a ver com estarem sendo manipulados, quais marionetes, na brincadeira de mau gosto do baronato das mídias e das escolas. Essa corte da classe média e alta, por sua vez, também está nas mãos das jogadas de poucos reis e rainhas no tabuleiro do mundo. A peãozada, desde antigamente, e quase sempre, só existe mesmo é para servir e defender aqueles que pensam por eles na retaguarda na segurança do que o dinheiro pode comprar para a vida boa e fácil.

A propaganda desse mundo maravilhoso do compra-se e venda-se o que puder vai na mesma onda e frisson das badaladas redes sociais de cada tempo. Esse êxtase e prazer incomensuráveis também voam de cada página de revista de salão de cabeleireiro, como também dos calhamaços que falam de quase tudo, muito bem arrolado por normas impecáveis e citações bibliográficas que esvaziam prateleiras de livrarias de infinitos títulos e capas vistosas e que, nos congressos acadêmicos, enchem sacolas como se a vida de cada um dependesse de comer e beber cada gota e pedaço do conhecimento produzido. Conhecimento que, diga-se de passagem, é re-produzido da mesma maneira que nas esteiras que embalam batatinhas, chocolates ou qualquer treco na razão do feito no ritmo industrializado do hoje em dia.

O que é, por exemplo, celebrar em sala de aula o “dia” disso e daquilo no que está na ordem do que o comércio promove em torno de datas festivas, que não será comprado de quem produziu algo para lucrar desmedidamente?  O que é isso que, em essência e forma de expressão, está sempre girando ao redor dos conceitos na (i)lógica da economia que impera no planeta, que uns chamam de produção de bens, de consumo cultural? O que é que é essa outra classe que, de jeito nenhum, não é “operária” desse modo de ser e fazer, mas que se porta como casta re-produtora de outras hierarquias antigas que apelida de capital cultural o que lhe faz ascender a outros planos da escada evolutiva em que se matam predadores e presas, sonhando um dia estar lá no topo da pirâmide do consumo?

Relembrando que se hoje existem esforços gigantescos das grandes corporações - a mando do capital - organizando para que se hipnotize o quanto mais cedo as criancinhas ao mundo do consumo, é esperançoso identificar nessa selva do vale tudo aqueles que protegem, defendem e promovem os direitos da criança e dos adolescentes. Isso, para que o futuro se construa hoje na salvaguarda de valores universalmente aceitos como princípios éticos que chamam à consciência os que têm olhos vidrados, ouvidos vibrando e bocas repetindo a cantilena dessa reza que se presta ao dinheiro como supremo deus na ordem mundial do catecismo neoliberal na neoglobobalização. Vamos muito como crentes que essa é a vida do viver bem, a qualquer custo, quando pisar no outro é apenas defesa legítima na lei dessa selva.

Parlamentos de países ou organizações internacionais inteiros se rendem às vontades desse deus reluzente que confiscou através do Novo Mundo aquele metal precioso a certo cofre, em troca de papel moeda verde que fala de des-esperança para os povos lesados nas transações comercias de seus bancos. Cada capitel que sustenta abóbadas de templos suntuosos, ou cada desenho torneado em ouro e prata nos tronos encarquilhados do Velho Mundo é amaldiçoado. Porque toda a luz de povos nos quatro cantos do mundo fora roubada, saqueada por garras escurecidas, dessas que só têm assassinos frios em nome de uma fé que demove montanhas quando se é para roubar delas os tesouros do subsolo fértil de bilênios de história que pertencem a todos.  

A corrupção na polititica mundial fede tanto quanto qualquer chão de galinheiro, como nesse onde espreita a “Raposa” do século XXI contando cada um de seus ovos de ouro postos no querer o controle mundial das mídias. Não é ela quem faz imitar os noticiários e a programação das suas enredadas irmãs pelo globo, e quem dá a receita da dieta informacional, de infotenimento e entretenimento desde o café da manhã com bacons e torradas, a seguir pelo cardápio das fast and informational foods que agradam a gregos, alemães e franceses, colombianos ou mexicanos, australianos ou chineses, e brasileiros e suas conexões com Manhattan?

A Raposa do Século XXI, naturalmente, sabe o que faz, pois consegue escutar os desejos mais íntimos e egoístas das pessoas, sabe como e quanto custa comprar até celebridades que comeriam mulheres com suas criancinhas no ventre. Então, por que não saberia como, e o que fazer, para trazer a si os pequeninos para lhes dar a mamadeira do entretenimento fresquinho e gostoso, disfarçado na borboletinha da marca da Baby TV do “grupo” Fox?

Programa por falar da, e à “esperteza” das crianças, tratando-as como idiotas fazendo plantão à frente da TV pelo do canal exclusivo de desenhos animados, não falta para apertar o botão da descarga de insultos que desmerecem a dignidade e inteligência infantil em crescimento. Existem outros especializados na anti-arte do embobecimento como entretenimento, a de produzir lixo ventilado pelas telas e telinhas de TV e computadores, tablets, telefones etc. que se reproduzem em livrinhos, brinquedinhos e outras tralhas logo, logo esvaziadas das prateleiras. São os abalizados de-formadores de opinião patrocinados pelos impérios editoriais e midiáticos, também louvados como produtores de humores inteligentíssimos, refinados.

Vidiotizar as crianças através de uma programação de TV pretensa e educacionalmente infantil, que estupidiza, aliena, entorpece os sentidos e vicia deve ser algo, assim, mirabolante em planejamento quando os meios de comunicação e suas redes vão comprando pessoas aqui e ali, legitimando sua farsa através dos diversos órgãos e associações que defendem os seus interesses de lucro, no mais das vezes fazendo-se passar por defensores do patrimônio cultural da humanidade. Haja manipulação. Haja consentimento. Haja toalhas de papel nos tribunais, nas escolas e nos lares para se enxugarem as mão das gentes, ou limpar tanta sujeira da programação que desce fácil pelo ralo, ou pela goela abaixo dos incautos.

Esses temas são debatidos nas escolas como se fosse de extrema importância e urgência defender as crianças de um estado de coisas em que elas perdem sua infância à troco de serem meninos e meninas bacaninhas e descolados no mundo das tecnologias?

Até quanto, e quando, as pesquisas que se dão nas academias no campo da Educação e Comunicação chegam às salas de aulas, aos lares, às ruas, aos morros, aos shoppings e lojas entupidas de consumidores para com-partir conclusões e ajuntar esperanças na re-criação da vida para um mundo melhor, e do bem viver?

Até quando toleraremos aos ouvidos a musiquinha com a melodia nova do velho consumismo na mesma letra do que se chama agora “consumo consciente” - ou sustentável - que, profissionais de marketing, publicidade, propaganda e Deus sabe se da pedagogia, psicologia, neuro e outras abaladas ciências são vendidos à preço de banana dos bilhões do lucro que esse tipo de gente tem? Quanto custa nossas tranquilas consciências envernizadas no saber universitário, para que não digamos “basta de mentiras”, “basta de meias verdades”, “basta de falsas intenções”?

A lei para os setores de Educação super regulado e, Comunicação super desregulado, em sua (i)lógica e (anti)ética estão lado a lado com a maioria dos nossos representantes nos poderes públicos constituídos, que se fazem comparsas do sistema que separa os que têm dos que não tem nada, ainda. Mesmo a suprema lei, essa que veste togas sob o mando do poder maior econômico, bem sabe que nesse império de coisas o destino desses últimos é o de serem os novos escravos das prestações a perder de vista do que nos separa de sermos humanos e estarmos desumanos. Prestações que se pagam de anos em anos, também como voto, nas cédulas eleitorais, quando não tem Comissão de Ética nenhuma em nenhum parlamento nacional que faça que se devolva ao povo o dinheiro roubado por polititicos em que se depositaram a confiança de que algo mudasse na estrutura que produz tanta porcaria para uma sociedade quase farta dessa impunidade.

Essa polititica dos favores trocados em propinas ainda vai por um tempo iludindo os hipnotizados pelo brilho do ter, até que as praças e ruas se encham daqueles que, mesmo com tanto crediário facilitado, não têm como sobreviver num mundo que está aqui para que todos vivam em plenitude. É essa assim tratada gentalha pelos noticiários à receita da Raposa e das cobras que vão aprendendo que essa falsa democracia dos tempos modernos não passa de falácia. Por rexistência, do resistir para bem existir, é que esse tremor que abala as velhas e renovadas estruturas do capitalismo que se transforma de um bicho a outro para enganar vai se despedaçando, e resistindo o quanto pode na tarefa de iludir, mentir, matar.

Por ora, pobrezinhos dos meninos e meninas seviciados e perdidos nas mãos da babá na selva midiática e escolástica do caminho da escola à casa, perseguidos à exaustão e esquecidos pela omissão de pais, professores, e polititicos. Essas crianças são presas fáceis desses adoráveis bichinhos bonitinhos dos canais de TV e cartilhas didáticas que são as máscaras de cobras, lagartos e raposas que as engolem facilmente no cenário de predação e carnificina em que se confundem também nossas escolas, lares e meios de comunicação no meio desse mato por onde passa o coelho apressado, como aqueles que não têm tempo para pensar, refletir ou se dedicar para os seus e os filhos da Terra.

Se Rudyard Kipling estivesse vendo o que se passa com essas crianças nos dias de hoje, certamente que não mudaria uma vírgula do que escreveu a seu filho, ou a todos os meninos e meninas há centena de anos atrás. Exceto pelo título e pelas paisagens modificadas, a famosa história e carta seriam as mesmas. E, sem sombra de dúvida ou mentira, ele desejaria que aquelas pequeninas crianças crescessem e fossem, de verdade, homens e mulheres bem existindo nesse mundo.

Enquanto não são maioria no planeta os que tenham o mínimo de dignidade, decência e responsabilidade para com os direitos das crianças, lutando pela democratização dos meios de comunicação, e de educação contra essa des-ordem mundial, que respondamos à altura às tantas idiotices que nossos meninos e meninas estão expostos pela TV em especial. Que estes não sejam os vidiotas do milênio mal começado, nem crianças perdidas e largadas nessa selva moderninha, na terra da lei do mais rico, e do mais forte que explora o fraco.

Ainda que às vezes pareça que seja assim, não somos obrigados a engolir tudo ou ficar calados diante disso. Nossa obrigação é a de engrossar a voz e as frentes de luta, porque há uma guerra lá dentro, e aqui fora das telas e do quadro negro em que se fez a Educação. As muitas crianças Outro Mundo afora da Terra do Esplendor, que já não se sossegam docemente nos sofás da sala, e nas carteiras da escola, são gentes que vão chegando a dizer “não” para tudo isso. Quem com elas se des-hipnotizar que lute junto aos ursos, pumas, condores e picaflores, ou vai direto para o bucho das cobras, e da Raposa.

Outrora verdes, as uvas já estão maduras e, nesse Outro Tempo vai chegando a Sabedoria Ancestral convidando os des-oprimidos para o banquete de quem teve fome e sede de justiça.

Há que se esfregar nas fuças desses predadores que o povo revoltado, e unido, é forte, é osso duro de roer. E para os poderosos tremendo em seus tronos, infeliz indigestão, pois chegou a hora de dizermos basta! Vocês não vão mais nos engolir! Pelas estradas e lutas afora já não vamos mais tão sozinhos...

Crianças do mundo inteiro, uni-vos!

Leo Nogueira Paqonawta


(...)

Se
Carta ao Filho

Rudyard Kipling
(1865/1936)

Se és capaz de manter a tua calma
quando todo mundo em teu redor já a perdeu e te culpa,
de crer em ti quando estão todos duvidando e para esses,
no entanto, achar uma desculpa;

Se és capaz de esperar sem te desesperares,
ou, enganado, não mentir ao mentiroso,
ou, sendo odiado, sempre ao ódio te esquivares,
e não parecer bom demais, nem pretensioso;

Se és capaz de sonhar
- sem fazer dos sonhos teus senhores;
de pensar - sem que só a isso te atire;
de, encontrando a desgraça  e o triunfo,
conseguires tratar da mesma forma a estes dois impostores;

Se és capaz de sofrer a dor
de ver mudadas em armadilhas as verdades que disseste
e as coisas porque deste a vida, estraçalhadas,
e refazê-las com o bem pouco que te reste;

Se és capaz de arriscar numa única parada
tudo quanto ganhaste em toda a tua vida,
e perder e, ao perder, sem nunca dizer nada,
resignado, tornar ao ponto de partida;

De forçar coração, nervos, músculos, tudo,
a dar seja o que for que neles ainda existe,
e a persistir assim quando, exaustos,
contudo resta a vontade em ti,
que  ainda ordena: Persisti.

Se és capaz de, entre a plebe não te corromperes;
e, entre reis, não perder a naturalidade,
e de amigos, quer bons, quer maus, te defenderes;
Se a todos pode ser de alguma utilidade;
se és capaz de dar, segundo por segundo,
ao minuto fatal todo o valor e brilho;


Tua é a terra com tudo o que existe no  mundo.

E - que ainda é muito mais –
és um Homem, meu filho.

Fonte: Victorix. Versão original em inglês clicando aqui.

“The jungle book” de autoria de Kipling traz a história de Mowgly, criança perdida nas selvas, criadas pelos animais, foi lançado em 1894. Veja em inglês clicandoaqui. No Brasil, menos que o livro, a história se tornou mais conhecida pelo filme de Disney (1967) com o título “Mowgli,o Menino Lobo. Eu mesmo me lembro muito bem da serpente “Casca” seduzindo o garotinho para comê-lo. No final, essa cobra leva a pior, o que me faz lembrar do lobo mau apanhando de caçadores e pegos no caldeirão por meigos porquinhos. Vivas para a Chapeuzinho Vermelho.

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“Conselho Regional de Medicina publica parecer contra tevê para menores de 3 anos” reproduzido de Criança e Consumo . Instituto Alana (13/04/12) clicando aqui.

“Fox investirá em produtos licenciados da Baby TV” reproduzido de Criança e Consumo . Instituto Alana (18/10/12) clicando aqui.

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